insomnio



Es otra noche más en que no puede dormir.

Se levanta, bebe agua y se asoma a la ventana.

Mira lo poco que su posición le permite

y ve coches pasar al fondo y la tele encendida de un piso en la finca que hay a su izquiera e imagina que en otro lugar, en ese mismo momento, igual hay alguien que como él, está asomado a la ventana porque tampoco logra conciliar el sueño; y que si así fuera, podrían redimir su soledad manteniendo una agradable conversación juntos.

Pero cierra la ventana, se dirige al comedor y pone la teletienda.